 |
Tipos
de retinoblastoma
Los
tumores se originan en la retina,
la capa de nervios ubicada en el
fondo del ojo que capta los rayos
de luz, los codifica y los envía
al cerebro. Los tumores se clasifican
según aparezcan en uno o
ambos ojos.
- Retinoblastoma
unilateral: se
presenta en un solo ojo. Todos los
niños con este tipo de retinoblastoma
tienen un ojo normal cuya visión
no es afectada aún si se
les ha extirpado el otro. Los niños
con un solo ojo tienen una visión
normal y no deberían experimentar
mayores problemas para continuar
con su vida normalmente: incluso
pueden practicar deportes, y más
tarde conducir autos.
- Retinoblastoma
bilateral: ocurre
en ambos ojos. Con un tratamiento
adecuado, la mayoría de los
niños conservan al menos
un ojo con buena visión y
muchos de ellos son capaces de mantener
el uso de ambos. Ellos también
tienen vidas normales, van a la
escuela, estudian, etc.
Sin
embargo, todos los niños
con la enfermedad bilateral y el
15% de los enfermos unilaterales
que tiene la forma familiar del
retinoblastoma tendrán mayor
riesgo de contraer otros tipos de
cáncer (osteosarcoma, melanoma,
sarcoma, entre otros).
La forma más
común de retinoblastoma es
la unilateral, con el 75% del total
de los casos. El 90% de los pacientes
no tienen antecedentes familiares
de la enfermedad; sólo un
pequeño porcentaje de los
pacientes de reciente diagnóstico
tiene otros familiares con retinoblastoma.
La edad en la que son detectados
es muy variable: en los de tipo
no hereditario es entre los 20 y
los 27 meses de edad, mientras que
en los hereditarios se lo suele
diagnosticar entre los 13 y los
16 meses. Otra diferencia entre
un tipo y otro es en la forma en
que afectan a los ojos:
los hereditarios lo hacen
en múltiples sectores de
uno o ambos ojos, y los
no hereditarios suelen
aparecer en un sector determinado
de un solo ojo.
Diagnóstico
Lo
que generalmente llama
la atención del
médico es la anormalidad
de una o las dos pupilas,
mientras que los padres
suelen consultar por una
desviación de alguno
de los ojos.
La pupila no presenta
su color negro normal
sino que es blanquecina,
amarillenta o rosada,
y esto se debe a que la
presencia de la masa dentro
del ojo refleja la luz
por la pupila. Otro signo
es la anormal respuesta
de las pupilas ante el
estímulo luminoso.
Estos signos no son exclusivos
del retinoblastoma, por
lo que el médico
debe descartar otras enfermedades
capaces de producirlos.
Afortunadamente el pronóstico
general y la visión
de estos niños
ha mejorado considerablemente
en los últimos
años por los grandes
avances en los métodos
de detección y
de tratamiento
|
|
Tratamiento
El tipo
de tratamiento requerido depende
tanto del grado de la enfermedad,
como de si ésta se ha
diseminado más allá
del ojo, ya sea al cerebro o
al resto del cuerpo.
Si en el momento de ser detectado,
el tumor se encuentra localizado
dentro del ojo el índice
de curación es elevado.
El objetivo primordial del tratamiento
es maximizar las posibilidades
de que el paciente sobreviva
con una visión lo más
útil posible.
En caso de ser de
tamaño pequeño
puede recurrirse a fotocoagulación
con láser y la crioterapia,
dependiendo de su localización.
|
 |
 |
|
En
los tumores de gran tamaño
está indicado el tratamiento
quirúrgico
para
su remoción.
Otra alternativa utilizada
es la radioterapia,
fundamentalmente en los retinoblastomas
que afectan a un solo ojo
y/o cuando no responden
a las medidas terapéuticas
mencionadas anteriormente.
La quimioterapia
también ha sido utilizada
en algunos casos precisos.
En
Argentina y en Latinoamérica,
en aproximadamente un tercio
de los niños el retinoblastoma
no se diagnostica hasta después
de que está diseminado
fuera del ojo. En muchos de
estos niños, no es
posible preservar su visión
y muchas veces requieren quimioterapia
para controlar su enfermedad.
Esto indica que el control
oftalmológico periódico
es fundamental para la salud
visual e integral de los niños.
Frecuencia de la consulta
Después
del tratamiento,
los pacientes requieren de
una vigilancia cuidadosa hasta
cumplir los 7 años
de edad. La frecuencia de
las consultas depende de la
edad del niño, de la
sospecha de nuevos tumores,
del involucramiento de uno
o ambos ojos y del tipo de
tratamiento que el niño
ha recibido. Se invita a los
padres y las madres a hablar
con el equipo tratante y a
llamarlos cuando tengan dudas
o preguntas.
|
El
retinoblastoma es una enfermedad
que amenaza la vida, pero rara vez
es fatal si es diagnosticado tempranamente
y tratado en forma apropiada.
Con el tratamiento adecuado en manos
de un oftalmólogo experimentado
y con un seguimiento adecuado tanto
para cáncer del ojo como
para cualquier otro, el paciente
con retinoblastoma tiene muchas
posibilidades de tener una vida
feliz, plena y larga.
|
 |